sábado, 16 de julio de 2011

LOS PODERES OCULTOS DEL PODER


Por Julio Cesar Colmenares
Tomado de:
  
En el Nuevo Orden Mundial
 Leer hoy las cartas del libro de las revelaciones, o conocido en nuestra cultura como El Apocalipsis de San Juan, es como entender paso a paso lo que sucede a nuestro alrededor; quiero resaltar que la intención del libro no fue meter miedo; su mensaje es el final glorioso del triunfo de Dios y su Iglesia ante el mal. Alguien comentó por Internet que el móvil espiritual de George W. Bush en atacar a Irak se fundamenta en las interpretaciones apocalípticas de sus asesores. El quiere acelerar o detener el Armagedón.
Poderosos judíos como protestantes influyentes bajo el sistema de logias masónicas están tras el poder mundial; en el control financiero como energético. Me llegó por correo electrónico un interesante comentario sobre el famoso libro -El Protocolo de los Sabios de Sión- donde se comenta lo siguiente: “El destino del mundo viene siendo planificado hace más de dos siglos, semejante conclusión podría desprenderse de la correspondencia (conservada en la biblioteca del Museo Británico de Londres) entre ALBERT PIKE y GIUSSEPPE MAZZINI, dos cualificados miembros de la cúpula masónica y satánica de los Iluminados, cruzada durante el pasado siglo. En ellas se diseñan tres grandes guerras mundiales.
Una carta enviada por Pike a Mazzini, el 15 de Agosto de 1871, este le comunica que la Primera Guerra Mundial se debía generar para permitir a los Iluminados derrocar el poder de los Zares en Rusia y transformar este país en la fortaleza del comunismo ateo. Las divergencias provocadas por los agentes de los Iluminados entre los imperios británico y alemán y también la lucha entre el pangermanismo y el paneslavismo, se debía aprovechar para fomentar esta guerra. Una vez concluida, se debía edificar el comunismo y utilizarlo para destruir otros gobiernos y debilitar las religiones.
La Segunda Guerra mundial debía fomentarse aprovechando las diferencias entre los fascistas y sionistas políticos. La lucha debía iniciarse para destruir el nazismo e incrementar el sionismo político, con tal de permitir el establecimiento del Estado soberano de Israel en Palestina.
Durante la Segunda Guerra Mundial se debía edificar una Internacional Comunista lo suficientemente robusta como para equipararse a todo el conjunto cristiano. En este punto se la debía contener y mantener, para el día en que se la necesitase para el cataclismo social final.
El objetivo del diseño de estas dos guerras se ha conseguido. Queda por ver lo que está planeado para la Tercera Guerra Mundial, según se desprende de esa correspondencia, la nueva guerra se deberá fomentar aprovechando las diferencias promovidas por los agentes de los Iluminados entre el sionismo político y los dirigentes del mundo musulmán. La guerra debe orientarse de forma tal que el Islam y el sionismo político se destruyan mutuamente, mientras que otras naciones se vean obligadas a entrar en la lucha, hasta el punto de agotarse física, mental, espiritual, y económicamente.(Creo que después de 130 años, y a partir del 11-9-2001, ha llegado la hora de esta guerra).
Albert Pike le escribió a Giuseppe Mazzini ese 15 de Agosto de 1871 que “al final de la Tercera guerra Mundial, quienes pretenden la completa dominación mundial provocarán el mayor cataclismo social jamás conocido en el mundo”.
Parece como el guión de un filme de Wolywood; pero es esto de lo que nadie parece enterarse y que manifiesta los intereses ocultos.

sábado, 9 de julio de 2011

LA CONSPIRACION DE LOS ILUMINADOS (ILUMINATIS).


Tomado de:

¿EXISTE UN DESTINO PLANIFICADO?

Tal cabría desprender de una correspondencia que se conserva en la biblioteca del museo Británico en Londres: se trata de las cartas cruzadas en el siglo antepasado entre Albert Pike y Giuseppe Mazzini, dos calificados miembros de la cúpula masónica y luciferina de los iluminados o Iluminatis (no todas las logias masónicas son luciferinas). En ellas se diseñaron las tres guerras mundiales.
Así, en carta dirigida a Mazzini con fecha del 15 de agosto de 1871-hace mas de un siglo-Pike le comunica que la primera Guerra Mundial se debía generar para permitir a los Iluminados derrocar el poder de los zares en Rusia, y transformar este país en la fortaleza del comunismo ateo. Las divergencias provocadas por los agentes de los Iluminados entre los imperios británicos y alemán - y también la lucha entre el pangermanismo y el paneslavismo- se debían aprovechar para fomentar esta guerra. Una vez concluida, se debía edificar el comunismo y utilizarlo para destruir otros gobiernos y debilitar a las religiones.
La Segunda Guerra Mundial debía fomentarse aprovechando las diferencias entre fascistas y sionistas políticos. La lucha debía iniciarse para destruir el nazismo e incrementar el sionismo político, con tal de permitir el establecimiento del Estado soberano de Israel en Palestina.
La Tercera Guerra Mundial se debe de fomentar aprovechando las diferencias promovidas por los agentes Iluminados entre el sionismo político y los dirigentes del mundo musulmán. La guerra debe de orientarse de forma tal que el Islam y el sionismo político se destruyan mutuamente, mientras que otras naciones se verán obligadas a entrar en la lucha, hasta el punto de agotarse física, mental, espiritual y económicamente.
Albert Pike le escribió a Giuseppe Mazzini el 15 de agosto de 1871 que, al final de la Tercera Guerra Mundial quienes pretenden la completa dominación mundial provocaran el mayor cataclismo social jamás conocido en el mundo.

 OBJETIVO: EL NUEVO ORDEN MUNDIAL (NOVUS ORDUM SECLORUM).

La idea del judío alemán Adam Weishaupt, que fundo la cúpula de los Iluminados o Iluminatis el 1 de mayo de 1776, era el camino a través de la anarquía. El que su fundación tuviese lugar el día siguiente de la noche de Walpurgis, y el hecho de que este día fuera consagrado mundialmente festivo -El "día del trabajo"-aclara todavía mas la estrecha relación que existe. El hecho que además el sello de los iluminados aparezca con la fecha de 1776 en el dolar americano, asombra aquellos que no saben que Washington fue tan Iluminati como Jefferson, Rossvelt, Ronald Reagan, Bush padre e hijo.

Si hablamos del poder efectivo, debemos mencionar a los Rockefeller y mas importantes aun a los Rothschild. En sucesión ascendente siguen los Bilderberger, un club formado en mayo de 1954 e integrado por los 500 hombres y organizaciones más ricas e influyentes del mundo, que se propone la instauración del "Nuevo orden Mundial". A estas personas se les conocen como "hombres grises" del "Gobierno Invisible".

La administración del presidente Bush trabaja por el nuevo orden mundial bajo el dominio de Satanás y la bestia 666

Donald Rumsfeld está trabajando muy de la mano con George W. Bush en las altas esferas de los Ideólogos de la Gran Conspiración de los Iluminati. Estos hombres no comulgan con la honestidad ni el sentido común. Solo están interesados en realinear al mundo para la transición hacia el Nuevo Orden Mundial con la dictadura de un único gobernante bajo el dominio del mismo Satanás. Debemos preguntarnos por qué la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha dividido el territorio iraquí precisamente en 18 provincias. Esto se debe a que el gobierno de los EE.UU. desarrolla su plan basado en los patrones de la brujería, el satanismo y el ocultismo, y su numerología divide 18 en 3 partes de 6 esto es 6+6+6 y aquí el número nuevamente 666. De esta manera, la antigua tierra de Babilonia está dividida de acuerdo al número de la Bestia. Este es el punto de partida de la guerra que precederá al fin de este mundo.
En conexión con estas cartas, se menciona que en su libro Peones en el juego, William Guy Carr -un ex agente de los servicios secretos británicos-, publicó parte de la correspondencia mantenida durante los citados años, entre Giuseppe Mazzini y Albert S. Pike, que hoy se conserva en los archivos de la biblioteca del British Museum, en Londres. En una de las cartas, fechada el 15 de agosto de 1871, Pike le comunica a Mazzini el plan a seguir por los Iluminati: "Fomentaremos tres guerras que implicarán al mundo entero". La primera de ellas permitiría derrocar el poder de los zares en Rusia y trasformar ese país en la fortaleza del "comunismo ateo" necesaria como antítesis de la sociedad occidental. Los agentes de la orden "provocarán divergencias entre los imperios británico y alemán, a la vez que la lucha entre el pangermanismo y el paneslavismo". Un mundo agotado tras el conflicto no interferiría en el proceso constituyente de la "nueva Rusia", que, una vez consolidada, sería utilizada para "destruir otros gobiernos y debilitar las religiones".
El segundo conflicto se desataría aprovechando las diferencias entre los fascistas y los sionistas políticos. En primer lugar, apoyaría a los regímenes europeos para que derivaran hacia dictaduras férreas que se opusieran a las democracias y provocaran una nueva convulsión mundial, cuyo fruto más importante sería "el establecimiento de un Estado de Israel en Palestina..."
La tercera y definitiva guerra se desataría a partir de los enfrentamientos entre sionistas políticos y dirigentes musulmanes. Este conflicto debía orientarse "de forma tal que el Islam y el sionismo político se destruyeran mutuamente" y además obligara "a otras naciones a entrar en la lucha, hasta el punto de agotarse física, mental, espiritual y económicamente."
Al final de la tercera guerra mundial, pronosticaba Pike, los Iluminati desencadenarían "el mayor cataclismo social jamás conocido en el mundo", lanzando una oleada revolucionaria que, por comparación, reduciría la época del Terror de Francia a un simple juego de niños. "Los ciudadanos serán forzados a defenderse contra una minoría de nihilistas (los que niegan toda creencia) ateos", que organizarán "las mayores bestialidades y los alborotos más sangrientos". Las masas, decepcionadas ante la nula respuesta de las autoridades políticas y religiosas serían llevadas a tal nivel de desesperación que "destruirán al mismo tiempo al cristianismo y los ateísmos" y "vagarán sin dirección en busca de un ideal". Sólo entonces, según Pike, se revelaría "la luz verdadera con la manifestación universal de la doctrina pura de Lucifer, que finalmente saldrá a la luz.
Los Illuminati presentarían al mundo a un nuevo líder capaz de devolver la paz y la normalidad al planeta (y que sería identificado como la nueva encarnación de Jesucristo para los cristianos, pero al mismo tiempo como el mesías esperado por los judíos y el mahdi que aguardan los musulmanes) y todo el proceso desembocaría en la anhelada síntesis.
La horrorosa profecía coincidía con las ideas de Hegel y, se ajusta hasta ahora de manera bastante fiel a la evolución histórica que conocemos.
Ahora bien, aquí me cabría una aclaración. Se supone que el nombre Illuminati procede de una sociedad secreta fundada la noche del 30 de abril al 1 de mayo de 1776 en Baviera, por Adam Weishaupt, algunos años antes de la misma Revolución Francesa, la cual, de acuerdo a la compilación presentada por Koch, también fue digitada por dicha sociedad detrás de la escena.
Pero ¿cómo surge esto?, puede pensarse que todas las sociedades secretas han perseguido los mismos fines? ¡NO!, pues siempre han existido dos senderos y el que ha elegido los Iluminati fue "emplear los conocimientos ocultos con fines MATERIALES y de dominación compulsiva, sistemática y masiva". Es aquí donde yerran muchos piadosos cristianos colocando a todos dentro de la misma bolsa con la etiqueta "New Age", también se equivocan al señalar a un Gobernante "títere" de turno, manejado por dicha sociedad secreta, cuyos miembros se han organizado por siglos para llevar adelante su plan último. Abramos los ojos antes de que sea demasiado tarde.

El papado al servicio de los iluminatis-satanistas y del futuro gobierno mundial de la bestia

Piers Compton, ex director de un periódico católico norteamericano llamado The Universe, se preguntaba en su libro La cruz torcida: "¿Qué es lo que realmente ha causado los cambios en la Iglesia?" Y se contestaba a sí mismo: "La obra deliberada de un plan de siglos para destruirla desde dentro." Compton recordaba que entre los planes originales de Adam Weishaupt (Fundador de los Iluminatis de Baviera), figuraba su intención de amalgamar las religiones al disolver todas las diferentes creencias y rituales que las habían mantenido aparte, y apoderarse del papado, colocando a un agente suyo en la silla de Pedro" sin que los fieles católicos lo advirtieran. Y señala que en el Congreso Eucarístico de Filadelfia de 1976, justo en el 200 aniversario de la fundación de los illuminados de Baviera, un gran triángulo con un ojo en su interior presidió las reuniones de los fieles. Una reproducción de esta imagen apareció en una serie de sellos emitidos por el Vaticano en 1978.
Pero Compton va mucho más allá. En su opinión, el primer Papa que "se rindió" a los Iluminati fue Pablo VI, quien el 4 de octubre de 1965 pronunció un discurso en las Naciones Unidas "que propagó el evangelio social, tan cercano al corazón de los revolucionarios, sin un sola referencia a las doctrinas religiosas que los mismos revolucionarios encontraban tan perniciosas".
Después, fue al salón de Meditación de la ONU, donde, en secreto, realizó "un ritual ocultista de iniciación" cuya validez quedó rubricada por la posterior construcción en Washington del llamado Templo del Entendimiento, provisto también de un triángulo con el ojo correspondiente, y en el que se representa a las seis creencias más extendidas del mundo: hinduísmo, budismo, confusionismo, judaísmo, cristianismo e islamismo. Por último, Pablo VI fue el primer Pontífice que empezó a utilizar un "símbolo siniestro, utilizado por los satanistas en el siglo VI. [...] Éste era una cruz torcida o partida, en la que se exhibe la figura repulsiva y distorsionada de Cristo, de la cual los practicantes de la magia negra [...] habían hecho uso".
 


Pablo VI fue el primer papa en utilizar la cruz torcida del satanismo del siglo VI

El actual pontífice, Juan Pablo II, también porta la cruz torcida del satanismo del siglo VI

En el último tomo de las memorias de Karol Wojtyla, titulado ¡Levantáos, vamos!, una inquietante fotografía nos muestra al Papa detrás de esa "cruz torcida" mientras mira a la cámara con un solo ojo.
También se comenta que el 14 de agosto de 2004, Juan Pablo II visitó Lourdes, donde oró por la paz del mundo. En ese viaje tuvo ocasión de entrevistarse con el presidente de Francia Jacques Chirac en el mismo aeropuerto de Tarbes. Chirac pronunció algunas frases firmes pero conciliadoras, tales como: "Francia y el Vaticano coinciden en la afirmación de una conciencia universal en defensa de los valores de paz, libertad y solidaridad y en el combate por un mundo que coloca al hombre en el centro de todo proyecto", todas ellas opiniones que nos resultan familiares. Pero más espectaculares resultaron las palabras del Papa: "La Iglesia católica desea ofrecer a la sociedad su específica contribución en la edificación de un mundo en el que los grandes ideales de libertad, igualdad y fraternidad puedan constituir las bases de la vida en la búsqueda y en la promoción incansable del bien común".
Por primera vez en la historia del Vaticano un Papa se atrevió a reclamar como propios, en voz alta, los ideales masónicos (libertad, igualdad y fraternidad), los ideales de los Iluminati, aunque es claro que la interpretación de la frase queda reducida a su aplicación en relación con los miembros de la sociedad secreta, así como el famoso "América para los Americanos" no incluye a las tres américas a la hora del reparto sino sólo a la del norte. En definitiva, a buen entendedor, pocas palabras.
Por favor, note el crucifijo que el papa Juan Pablo II sostiene frente a las personas, a la izquierda. Estúdielo de cerca, y se dará cuenta de que no es un crucifijo tradicional. Este crucifijo es conocido como la "Cruz Torcida''. Pero, ¿qué significa eso? Para la respuesta a esa pregunta, volvámonos a un autor católico romano, Piers Compton, que escribió en su libro, "The Broken Cross: Hidden Hand in the Vatican'' (La cruz partida: Mano oculta en el Vaticano), Channel Islands, Neville Spearman, 1981.
Este Crucifijo Torcido es "... un símbolo siniestro, usado por los satanistas en el siglo sexto, que había sido revivido para la época del Vaticano Segundo. Esta era una cruz torcida o rota, en la cual se mostraba una figura repulsiva y distorsionada de Cristo, que los practicantes de la magia negra y brujos de la Edad Media habían usado para representar el término bíblico "marca de la Bestia''.
Así, no sólo Paulo VI, sino sus sucesores, llevaron ese objeto y lo sostuvieron para que fuera reverenciado por las multitudes, que no tenían la menor idea de que representaba el anticristo'' (p.72).
En la página 56, Compton presenta una imagen del actual papa, Juan Pablo II, sosteniendo su cruz torcida o partida, justo como hemos mostrado, a la izquierda.
De ese modo, Juan Pablo II le está diciendo a todos los ocultistas de todo el mundo que él no es un Papa Tradicional, sino un papa que está comprometido a realizar el papel del Líder Religioso Mundial como lo pide el Plan para el Nuevo Orden Mundial.
Otro autor católico, Malachi Martin, hace este mismo reclamo de que el papa Juan Pablo II está comprometido con el Plan para el Nuevo Orden Mundial, en su libro, The Keys to This Blood (Las claves para esta sangre).
Nosotros los protestantes siempre hemos objetado el crucifijo tradicional, porque mantiene a Cristo en vergüenza continua, lo cual está prohibido en Hebreos 6:6. Sin duda, esta es la base sobre la cual nosotros los protestantes objetamos la Misa entera, pero ese es tema para otro artículo.
Como puede ver, el crucifijo que sostiene el papa Juan Pablo II ante las multitudes en adoración no es el Crucifijo Tradicional, ¡sino la Cruz Torcida Satánica! ¡Este Crucifijo Torcido fue creado por los satanistas para representar al anticristo y su marca de la Bestia!
Muy pronto, usted verá la aparición de un líder mundial, que se llamará a sí mismo el Cristo, que reclamará ser Jesucristo que ha regresado, el Mesías Judío, y la figura del avatar por la cual todas las religiones principales esperan, todo en un hombre. Este será el anticristo. Entonces, muy poco después de eso, un líder religioso mundial saldrá a ayudar al anticristo; este líder religioso poseerá el mismo poder milagroso del anticristo. En este momento, la profecía de Apocalipsis 13:11-14 se cumplirá; este líder religioso mundial será el Falso Profeta bíblico.
El Plan para el Nuevo Orden Mundial pide que este líder religioso mundial [el Falso Profeta] sea el papa católico romano, y ciertamente, el uso por Juan Pablo II de esta cruz torcida satánica es consistente con esta parte del plan.
 En las semanas pasadas, hemos estudiado los lazos entre las Sociedades Secretas y la implementación del Nuevo Orden Mundial. Estudiaremos cómo el Vaticano podría estar ahora totalmente controlado por estas Sociedades Secretas, en camino a completar la Religión del Nuevo Orden Mundial, que estiman es una parte indispensable de su Nuevo Orden Mundial.
 Ahora volvamos a la palabras de Compton concernientes a la Iglesia Católica Romana actual:
"El deseo de dominar el mundo, ya sea a través del poder de las armas, la cultura o la religión, es tan viejo como la historia...." (p.5).
 Luego de detallar algunos de los intentos de tomar el control del papado por parte de elementos no cristianos, Compton llega entonces a Adam Weishaupt, el sacerdote jesuita que creó los Maestros de los Iluminati, sobre los cuales hemos hablado repetidamente. Compton declara: "...Adam Weishaupt pudo ver el prospecto que tenía delante de sí con una mente militar. Tenía empuje y visión. Sabía el valor de la sorpresa, basada en el secreto... Era decidido... Fusionaría a la humanidad en un todo, eliminaría la tradición, suprimiría los dogmas...". Weishaupt "se diferenció de sus compañeros en nombre de la hermandad universal. El estado ideal que Weishaupt tenía en mente estaba... basado en el sueño imposible de la perfección humana... El primer día de mayo de 1776, la sociedad secreta que habría de afectar profundamente gran parte de la historia subsiguiente comenzó a existir con el nombre de los Iluminati.
 "Los Iluminati tenían...un plan .. se decidieron por una muy abarcadora línea de conducta. Esta formaría y controlaría la opinión pública. Amalgamaría las religiones al disolver todas las diferencias de creencias y rituales que las habían mantenido aparte, y se apoderaría del papado y pondría a un agente suyo en la Silla de Pedro" (p. 7-8).
Estos planes se escribieron en 1776.
Posteriormente, un miembro de los Iluminati, Nubius, en un escrito de 1818 declaró que la meta de los Iluminati es "la completa aniquilación del catolicismo, e incluso, finalmente del cristianismo.
Posteriormente, examinaremos las mismas metas, según se expresan en el libro de la Nueva Era "The Occult Conspiracy" (La conspiración oculta). Compton continúa citando la explicación de Nubius sobre la necesidad de los Iluminati de infiltrar el papado.
"El papado ha estado entrelazado durante setecientos años con la historia de Italia. Italia no puede moverse ni respirar sin el permiso del Sumo Pontífice... Es necesario buscar un remedio. Muy bien, hay un remedio a la mano. El Papa... nunca entrará a una sociedad secreta. Por tanto, se convierte en deber de las sociedades secretas hacer el primer avance hacia la Iglesia y el Papa, con el objeto de conquistar a ambos" (p.13).
 Esto no es nada más que un llamado a los Iluminati a infiltrar el papado. Así, la meta desde el principio (1776) fue plantar un iluminista confeso en el papado, mientras las filas católicas estarían completamente ignorantes de que esto había ocurrido. Nubius reconoció entonces que ese proceso podría tomar muchos, muchos años. Previmos la necesidad de invadir y tomar los conventos y seminarios, para ganar las mentes de las monjas y especialmente los sacerdotes que suben para convertirse en cardenales. Los cardenales eligen al Papa (p. 12-15).
¿Cómo fue financiado Weishaupt en su empeño de establecer los Maestros de los Iluminati? Compton explica:
"El (Weishaupt) recibió respaldo financiero... de un grupo de banqueros de la Casa de Rothschild. Fue bajo su dirección que se elaboraron los planes a largo plazo y a nivel mundial de los Iluminati..."

Compton luego confirma la naturaleza espiritual ocultista de este plan de los Iluminati para un Nuevo Orden Mundial.
"El reclamo de estar poseídos por una influencia de otro mundo podría no haber sido totalmente falso... someterse a las pruebas que hacen a un Iluminati de pura cepa (la ceremonia se realizó de noche, en una cámara subterránea cerca de Frankfurt" (p. 8-9). ¿Recuerdan nuestra discusión, la semana pasada, sobre las iniciaciones de la American Skull and Bones society (Sociedad Americana Calavera y Huesos)? También llevan a cabo su iniciación en una tumba bajo tierra, o cámara, en medio de la noche. Recuerden, Anton LeVey revela en su libro, Satanic Rituals (Rituales Satánicos), que esa ceremonia es normal en el satanismo.
Compton registra más de la influencia ocultista de los Maestros de los Iluminati. "...Algunos ritos y símbolos derivaron un significado innegable de lo que generalmente es llamado Magia Negra, o de la invocación de un poder satánico cuya potencia corre como un rayo siniestro...".
"El hombre se guía y recibe órdenes por los símbolos... Los Iluminati hicieron uso de ... una pirámide, o triángulo, que durante mucho tiempo ha sido conocida por los iniciados como un signo de fe solar o mística. En la cima de esa pirámide, estaba, y de hecho aún está, la imagen de un Ojo humano separado, a la que se han referido en forma diversa como el ojo abierto de Lucifer... o el observador eterno del mundo y la escena humana".
"La pirámide era uno de los símbolos que representaba la deidad desconocida y sin nombre en los cultos precristianos. Siglos después, fue resucitada como símbolo de la destrucción de la Iglesia Católica; y cuando la primera fase de esa destrucción había sido producida por aquellos que la habían infiltrado y desde entonces ocupaban algunos de los lugares más altos en la Iglesia, la reprodujeron como señal de su éxito".
 Compton luego nos estremece con la siguiente revelación:
"El (este Ojo que Todo lo Ve) dominaba sobre las multitudes que se reunieron para el Congreso Eucarístico de Filadelfia en 1976. Fue tomado por los jesuitas, que publicaron el anuario de la Sociedad, y apareció en una serie de estampillas del Vaticano emitidas en 1978" (p. 10-11). El autor cristiano Bill Cooper, me confirmó este hecho verbalmente por teléfono cuando llamé a su asistente para tratar de confirmar independientemente esta chocante información.
Compton identifica más específicamente el verdadero significado del Ojo que todo lo Ve:
"El Ojo, que se remonta a los adoradores babilónicos de la luna, o astrólogos, vino a representar la trinidad egipcia (pagana) de Osiris, el sol; Isis, la diosa de la luna, y su hijo, Horus " (p. 11-12).
De hecho, una de las marcas que identifica al paganismo es su adoración de la Trinidad como Padre, Madre Virgen e Hijo. Esta Trinidad Pagana se encuentra en virtualmente cada religión pagana organizada en el mundo.
Compton continúa examinando el progreso del Plan de los Iluminati para infiltrar la Iglesia Católica desde adentro.
"Para mediados de los 1800, los Iluminati estaban al mando del Estado de Italia" (p. 17). Pero todavía la oficina religiosa del papado estaba fuera de su control.
En este punto, debemos recordar que el papado y la Iglesia Católica Romana entera estaban siendo mortalmente debilitados por la inclusión de doctrina falsa, pagana. Fue sólo cuestión de tiempo antes de que los Iluminati pudieran derrocar al papado al implantar exitosamente a uno de los suyos. El papado estaba destinado a caer como un árbol que se había estado pudriendo por siglos antes de que cayera de repente bajo la arremetida del viento persistente.
La meta de infiltrar el Vaticano con un iluminista está también detallada en el libro The Occult Conspiracy (La conspiración oculta), por Michael Howard, en el capítulo 7, titulado "Secretos en el Vaticano", páginas 141-160.
Esta meta suprema de los Iluminati de infiltrar a los suyos en los niveles más altos de la Iglesia Católica no tuvo éxito hasta principios de los 1960, cuando se convocó el Vaticano II. Compton declara, "los liberales o progresistas, seguros de haber traído los designios de las sociedades secretas a una conclusión exitosa, estaban exultantes... EL mundo entero de la religión ahora estaba permeado por su influencia..." (p. 62).
"En menos de una década la iglesia se había transformado de una implacable enemiga del comunismo en una activa y bastante poderosa defensora de la coexistencia con Moscú y la China Roja. Al mismo tiempo, los cambios revolucionarios en sus enseñanzas de siglos han movido a Roma más y más cerca... de las del neopaganismo humanista, del Concilio Nacional y Mundial de Iglesias" (p. 62-63).
"Cuando los efectos del Concilio Vaticano Segundo se hicieron aparentes, el doctor Rudolf Griurber, obispo de Regensbury, fue llevado a observar que las ideas principales de la Revolución Francesa, 'que representan un importante elemento en el plan de Lucifer, estaban siendo aceptadas en muchas esferas del catolicismo'". Recuerde, Compton es un católico de toda la vida y aún practicante. A medida que uno lee su libro, se acuerda de la actitud del escritor de las Lamentaciones.
Compton continúa:
"Aunque se ha conducido mayormente tras bastidores...la lucha entre la Iglesia y las sociedades secretas ha sido más agria y prolongada que cualquier conflicto internacional..." (p. 75).
Ahora que el Vaticano II había implementado el Plan de Lucifer, como había observado el obispo Griurber, luego Compton revela el próximo paso del Plan de los Iluminati:
"Ahora quedaba concluir una visita realmente histórica con un rito de iniciación que pondría el sello a esta comprensión recién admitida...". "Así, el papa Paulo VI dio en las Naciones Unidas el 4 de octubre de 1965 un discurso que propagó el evangelio social tan cercano al corazón de los revolucionarios, sin una sola referencia a las doctrinas religiosas que ellos [los revolucionarios] encontraban tan perniciosas" (p. 68).
Luego del discurso, el papa Paulo VI fue al Salón de Meditación de la ONU. "Un boletín cuidadosamente publicado, que supuestamente trataba sobre el significado y el propósito del salón, fue producido por Lucis Press, que publica materiales impresos para las Naciones Unidas". El hecho de que Lucis Trust es la Casa Publicadora que imprime y disemina el material de Naciones Unidas, es una devastadora formulación de cargos de la Nueva Era y la naturaleza satánica de esta organización.
Lucis Trust fue establecida en 1922 como Lucifer Trust por Alice Bailey, para que fuera la compaña publicadora que diseminaría los libros de Bayley y Blavatsky. En 1923, Bailey cambió el nombre a Lucis Trust, sin duda porque Lucifer Trust revelaba en forma demasiado clara la verdadera naturaleza del Movimiento de la Nueva Era [Constance Cumbey, The Hidden Dangers of the Rainbow (Los peligros ocultos del arcoiris), p. 49]. Un rápido viaje a cualquier librería de la Nueva Era revelará que muchos de los libros incondicionales de la Nueva Era, especialmente todos los libros de Bailey, son publicados por Lucis Trust.
Ahora regresemos a la historia de la visita del papa Paulo VI a las Naciones Unidas el 4 de octubre de 1965.
"Este salón [de meditación] era un centro de los Iluminati, dedicado al culto del Ojo que Todo lo Ve, que bajo un sistema de alegorías y secretos velados... estaba dedicado al servicio de los cultos paganos, y la obliteración del cristianismo en favor de las creencias humanistas" (p. 68-69).
 Este ritual ocultista de iniciación por el papa Paulo VI en el Salón de Meditación de las Naciones Unidas, "representó la etapa inicial de un esquema, el cumplimiento del cual sería... la erección del Templo del Entendimiento, en cincuenta acres del Potomac en Washington, D.C.... El propósito subyacente del templo fue revelado de lleno por su... Ojo que Todo lo Ve... que representaba las seis fes del mundo -- budismo, hinduismo, islam, judaísmo, confucianismo y cristianismo..." Esta abdicación significa que el Papa ya no se considera el "Vicario de Jesucristo sobre la tierra" (p. 70-71).
El escenario está así preparado para la formación y el anuncio de la Religión del Nuevo Orden Mundial. Esta nueva religión será una combinación de todas las religiones del mundo, lo que significa el toque de difuntos para la Separación del Cristianismo Verdadero. Recuerde las palabras de Jesús, "Yo SOY el Camino, y La Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino por mí" (Juan 14:6). Esta dramática declaración significa que ninguna de las otras religiones individualmente ni la Religión del Nuevo Orden Mundial pueden proveer el camino al Padre en el Cielo.
Al infiltrar y tomar control del papado católico romano, Satanás habrá obtenido una enorme victoria, y estará preparado el escenario para el desarrollo de los sucesos predichos en el libro del Apocalipsis.
Pero la peor revelación de Compton aún está por venir.
El papa Paulo luego se presentó en el Yankee Stadium "llevando el efod, la antigua vestidura... que usó Caifás... quien pidió la crucifixión de Cristo"..(Ibid).
 "Pocos días después del regreso de Paulo a Roma, el obispo de Cuernavaca, Mendes Arceo, declaraba que 'el marxismo es necesario para hacer realidad el reino de Dios en la época actual'; mientras que el papa Paulo dejó saber que Roma...estaba lista para considerar de nuevo las sociedades secretas" (p.72).
"Una mañana del verano de 1976, unos jóvenes seminaristas católicos se sintieron sumamente alarmados por una revelación en un diario llamado el "Borghese...porque el periódico contenía una lista detallada de clérigos, algunos de los cuales ocupaban algunos de los cargos más elevados, que se decía eran miembros de sociedades secretas. Fueron noticias sorprendentes, porque... los estudiantes estaban familiarizados con... la ley canóniga 2335, [que] expresamente declara que un católico que se uniera a una sociedad de ese tipo sería excomulgado... mientras que la ley canóniga 2336 estaba relacionada con las medidas disciplinarias a ser aplicadas contra cualquier clérigo" que se uniera a una sociedad secreta.
Michael Howard, autor de la Nueva Era de "The Occult Conspiracy", habla de esta misma lista, pero va más allá para revelar que la mayoría de estos jerarcas católicos eran miembros de logias masónicas (p. 152). Howard declaró que algunos de estos altos jerarcas del Vaticano eran:
El secretario privado del papa Paulo VI.
El director general de Radio Vaticano.
El arzobispo de Florencia.
 El prelado de Milán.
El director asistente del periódico del Vaticano.
Siete obispos italianos.
El abad de la Orden de San Benedicto (p. 152).
Estos estudiantes quedaron horrorizados con esta revelación, porque se habían emitido repetidas bulas papales contra las sociedades secretas, comenzando con el papa Clemente XII (1738), y terminando con el papa Pío XI, que murió en 1939.
Este artículo fue negado en forma muy vociferante por un escritor católico, M. Jacques Ploncard, en la publicación L'Aurora, quien declaró que ningún prelado había estado afiliado a una sociedad secreta desde 1830. Sin embargo, investigadores determinados, algunos de los que fingieron ser miembros del gobierno, lograron acceso al Registro Italiano de Sociedades Secretas, y recopilaron una lista de cardenales, arzobispos y obispos que eran miembros de sociedades secretas. Esta lista incluyó a 125 prelados. Compton luego hace una lista de estos nombres en las páginas 78-84. El escenario estaba ahora preparado para la plena aprobación papal de la membresía en las sociedades secretas.

El 27 de noviembre de 1983, el papa Juan Pablo II, el papa actual, emitió la bula papal que legalizó la membresía en las sociedades secretas para los católicos.
Ahora podemos entender cómo es que este papa Juan Pablo II puede exhibir tan descaradamente la cruz torcida o partida, ocultista. Ahora podemos entender cómo el papa Juan Pablo puede buscar con entusiasmo la dominación del Nuevo Orden Mundial, como lo afirma Malachi Martin en su libro, The Keys to this Blood (Las llaves para esta sangre). Martin es un sacerdote jesuita retirado, que enseñó en el Instituto Bíblico Pontificio del Vaticano.
 Finalmente, luego de más de 200 años la Sociedad Secreta de los Maestros del Iluminati, los originadores del concepto del Nuevo Orden Mundial han alcanzado uno de sus principales objetivos: infiltrar a su propio iluminista como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica Romana. Este suceso ocurrió, como ya hemos declarado, a principios de los 1960, cuando el papa Paulo VI llegó al poder. Este periodo de tiempo también encaja con el periodo general de degradación espiritual y apostasía que hemos destacado en programas anteriores y en nuestro seminario. Es interesante que el autor cristiano Bill Cooper, en su libro Behold a Pale Horse (He ahí un caballo blanco), declara, "en 1952, se formó una alianza, que unía... por primera vez en la historia: Las Familias Negras (la nobleza europea, que históricamente han practicado el espiritismo ocultista); los Iluminati, el Vaticano, y los masones, que ahora trabajan juntos para traer el Nuevo Orden Mundial" (p. 80).
 
Michael Howard añade la nota al final a todo este tema, al concluir su capítulo sobre la implicación del Vaticano en la corriente hacia el Nuevo Orden Mundial. Recuerde, Howard no critica al Vaticano; en su lugar, es un escritor de la Nueva Era que muestra entusiasmo respecto a estos sucesos. Howard declara, "En las celebraciones en honor a San Francisco de Asís en 1986, que hicieron énfasis en la unidad de todas las religiones mundiales, el Papa participó en una oración multirreligiosa por la paz mundial. Los tradicionalistas se horrorizaron de ver que el Pontífice compartía alegremente una plataforma con un lama tibetano, un swami hindú, un médico brujo indígena norteamericano, un rabino judío y un sumo sacerdote maorí... La unidad de todas las religiones del mundo y el reconocimiento de que todas derivaron de la misma fuente antigua es la filosofía central de las sociedades secretas".

En este punto, recuerde las palabras de Jesús, "Por sus frutos los conoceréis". La corriente hacia el Nuevo Orden Mundial ha visto ocurrir su progreso más significativo bajo el liderazgo de hombres que exteriormente parecían sumamente conservadores y tradicionalistas. No se deje engañar.

Finalmente, en un seminario en Boston, en agosto de 1990, el director en Nueva Inglaterra de la Sociedad Teosófica declaró en forma audaz y entusiasta que el Plan para la implementación de la Religión Pagana del Nuevo Orden Mundial pedía que el Papa católico viajara a Jerusalén en el momento preciso de la historia para acordar una conferencia religiosa mundial especial. A esta conferencia asistirían todas las religiones mundiales. En esta conferencia el Papa anunciaría que desde este momento en adelante, todas las religiones del mundo serían una.
La meta final de los Maestros de los Iluminati se logrará finalmente, con el liderazgo del Papa.
Pero, por qué debemos sorprendernos de que Adam Weishaupt fuera un sacerdote jesuita católico. Así, vemos a la Iglesia Católica presente en el inicio de esta conspiración para el Nuevo Orden Mundial, y en el final. No se deje engañar.


El obelisco es de origen ocultista-satanista, y fue retomado por los iluminati

Ahora observemos rápidamente el Monumento a Washington, que está directamente al oeste del Capitolio. De hecho, el Monumento a Washington queda en línea recta, precisamente en el 900 al oeste del Capitolio. El Monumento a Washington es el monumento presidencial más importante para el ocultista, porque es un obelisco colocado dentro de un círculo.
¿Qué es un obelisco? Un obelisco es un pilar de piedra, alto, de cuatro lados, que se estrecha hacia una punta piramidal.

                                                                              El Obelisco de Washington 


                                                          El Obelisco de Argentina y la del Vaticano


El obelisco es de importancia crítica para el ocultista, porque éste cree que el espíritu del antiguo dios egipcio, Ra, reside en el obelisco. ¡Así, el obelisco representa la misma presencia del dios del sol,  a quien la Biblia llama Satanás!
Hoy en el mundo hay sólo tres grandes obeliscos, y dos de ellos están en Estados Unidos. De acuerdo con Epperson en su libro "The New World Order", el primer gran obelisco fue construido en la Plaza de San Pedro en Roma,
y está colocado de tal forma que cada Papa que se dirige a cualquier multitud en la plaza, debe dar la cara al obelisco.

Obelisco del Vaticano
 Un autor de la Nueva Era, Peter Tomkins, reporta los mismos hechos en su libro "The Magic Of Obelisks" (La magia de los obeliscos), Harper and Row, Nueva York, 1982, ISBN 0-06-014899-3.
El segundo obelisco fue traído a Estados Unidos en 1881 procedente de Alejandria, Egipto, y fue colocado en el Parque Central de la ciudad de Nueva York.
El tercer obelisco es el Monumento a Washington, construido para conmemorar a nuestro primer presidente, George Washington.

Obelisco de Washington
A la luz de los símbolos que acabamos de estudiar, que han sido hechos dentro del diseño del Centro Gubernamental, creo que el Monumento a Washington fue construido por los masones, de acuerdo con la tradición masónica, como símbolo de que este país estuvo controlado por la masonería desde el mismo principio. Este monumento, construido para honrar al primer presidente masónico, fue diseñado de modo que tanto la Casa Blanca como el Capitolio miren hacia él, de  modo que los líderes de ambas ramas de gobierno tengan que dar la cara al espíritu de Lucifer que se cree reside en él. Esto es ocultismo típico.

Una interesante nota final. Previamente reportamos en este artículo que el obelisco del Monumento a  Washington estaba colocado directamente sobre una línea recta, precisamente en el  900 al oeste del Capitolio. Así, los que laboran en el Capitolio podrían dar la cara al obelisco a diario. Sin embargo, note que el obelisco de Washington, D.C., no queda en una línea recta en el 900 al sur de la Casa Blanca. ¿Por qué? ¡Porque fue trazada de modo que quede en una línea recta en el 900 de la Casa del Entendimiento, la sede de la masonería! En la mente del ocultista el verdadero poder político administrativo reside en esta sede de la masonería, no en la Casa Blanca. ¡Por esto es que  el presidente Andrew Johnson se consideró subordinado de Albert Pike, el líder de la masonería norteamericana!

Claramente, el poder del liderato para conducir a este país hacia el Nuevo Orden Mundial, encabezando al resto del mundo, está en la masonería, no en la Casa Blanca ni el Congreso.
Y ahora, el fin está aparentemente a la vista. La Tercera Guerra Mundial, vislumbrada por Albert Pike en 1870 entre Israel y sus vecinos árabes, está aparentemente a la mano. De esta guerra vendrá el Anticristo. 

viernes, 24 de junio de 2011

LA ORDEN DE LOS ILUMINADOS


(Illuminatenorden en el original alemán, compuesto de Illuminaten, derivado del latín Illuminati, “iluminados”, y Orden)
 Símbolo de la asociación: el mochuelode Minerva.

FUNDACIÓN
Fue una sociedad secreta fundada en 1776 por Adam Weishaupt en BavieraAlemania. Nueve años después detuvo su actividad al prohibírsele actuar en ese electorado. Numerosos mitos y teorías conspirativas se centran en una presunta supervivencia suya y sus supuestas actividades, entre las que se cuentan la Revolución francesa, la lucha contra el cristianismo y pretensiones de dominio mundial.

Adam Weishaupt, el fundador.

El profesor de derecho eclesiástico y filosofía práctica de la universidad de Ingolstadt, Baviera, Adam Weishaupt (1748-1830), fundó el primero de mayo de 1776 con dos alumnos suyos la «Asociación de los perfectibilistas» („Bund der Perfektibilisten” en el orig. al., comp. de "Bund", 'Asociación' y un deriv. del lat. perfectibilis, 'perfeccionable'). Como símbolo de la organización eligió el mochuelo de Minerva, la diosa romana de la sabiduría.
De trasfondo se encontraba el clima intelectual universitario, prácticamente dominado por los jesuitas, orden disuelta tres años antes. Weishaupt, con veintiocho años, era el único profesor de Ingolstadt sin pasado en la Compañía y se encontraba correspondientemente aislado del cuerpo docente, también debido a su entusiasmo por las ideas ilustradas. Para ofrecer protección a los alumnos de las intrigas jesuíticas, que presuponía por todas partes, pero sobre todo, para proporcionarles acceso a literatura crítica eclesiástica contemporánea, fundó la «Asociación de sabiduría secreta», en cuyos comienzos no era más que un círculo de lectores anticlericales de un máximo de veinte miembros. Aparte de esto, el fundador vio en la Orden de la Rosacruz, una orden mística espiritual perteneciente a la masonería, un mal siempre creciente y que debía combatirse. Weishaupt informó de sus razones para la fundación de la sociedad en su carta Pythagoras oder Betrachtungen über die geheime Welt- und Regierungskunst:1
Pero dos hechos fueron decisivos. Incluso para este tiempo en 1776 un oficial en Burghausen llamado Ecker había fundado una logia orientada hacia la alquimia y que había comenzado a extenderse velozmente. Un miembro suyo llegó a Ingolstadt, a anunciarse allí y a atraer a los más brillantes entre los estudiantes. Por desgracia su selección recayó precisamente en aquellos a quienes yo ya también les había echado el ojo. El pensamiento de haber perdido de esta forma a jóvenes tan prometedores, y verlos ahora acercándose a la alquimia y majaderías semejantes; fue para mí tormentoso e insoportable. Por esto fui a pedirle consejo a un joven, en quien había puesto toda mi confianza. Y me animó a utilizar mi influencia sobre los estudiantes y estos excesos mediante una vacuna, administrada mediante la fundación inmediata de una sociedad.
La orden tomó un primer impulso en 1778 cuando un antiguo alumno suyo y presidiente del Palatinado Renano la reorganizó. Weishaupt propuso como nuevo nombreBienenorden, la 'Orden de las abejas', porque se imaginaba que los afiliados deberían recopilar el néctar de la sabiduría dirigidos por una abeja reina, pero al final se prefirió Bund der Illuminaten ('Unión de los Iluminados') y después, Illuminatenorden ('Orden de los Iluminados'). De la asociación de sapiencia se crearía ahora una orden secreta, que no podía negar la huella de su modelo organizativo, la Compañía de Jesús.

BREVE FLORECIMIENTO

Adolph Freiherr  Knigge, su patrocinador más influyente.

Una siguiente reorganización sucedió en 1780 tras la adhesión del aristócrata bajo sajón Adolph von Knigge. Tal como el propio Weishaupt confesó, no existía «en absoluto, sólo en su cabeza». Y en 1782 Freiherr le proporcionó a la orden una estructura paramasónica, con Weishaupt y Knigge entre otros como directores sobre el llamado "Areópago". Con esta nueva distribución, que se detallará más adelante, consiguieron los Iluminados reclutar a muchos masones e infiltrarse en logias enteras.
De trasfondo estaba la crisis iniciada hacia 1776 entre los niveles altos masónicos alemanes con la ruptura de la Estricta observancia templaria. Karl Gotthelf von Hund und Altengrotkau había conseguido atraerse a las diferentes logias hacia su mandato mediante este rito más bien apolítico-romántico, que aseguraba ser sucesor de la orden Templaria, disuelta en 1312. Durante muchos años, además había afirmado mantenerse en contacto con «Superiores desconocidos», que le habían iniciado en la francmasonería. Como al fallecer en 1776 ningún tipo de «Superiores secretos» contactara con ellos, había gran confusión en la logia. En la convención masónica de la Estricta observancia, acontecida en Wilhelmsbad entre el 16 de julio y el 1 de septiembre de 1782, Knigge y su segundo representante de los Iluminados, Franz Dietrich von Ditfurth, un ilustrado radical manifiesto, se ganaron el liderazgo de opinión para su orden. El sistema templario fue abandonado, y la orden de la Rosacruz quedó en minoría en su esfuerzo por mantener esa tradición. Ambos iluminados consiguieron incluso, con Johann Christoph Bode, ganarse a un representante principal de la Estricta observancia.

CRISIS Y PROHIBICIÓN
A consecuencia, el número de miembros aumentó rápidamente, sin embargo este éxito suponía a la vez el comienzo del final: Knigge no veía que se honrasen su resultado aumentando la orden y amenazó epistolarmente con delatar sus secretos a los jesuitas y a los rosacrucianos. Con lo que sólo reforzó la desconfianza de Weishaupt, a quien le creaba considerables preocupaciones, que Knigge y a su vez por el diligente Bode hubieran incorporado al príncipe Karl von Hessen-Kassel y a Ferdinand von Braunschweig, así como con el duque Ernst von Sachsen-Gotha y Carl August von Sachsen-Weimar, todos ellos representantes de la autoridad absolutista. Estas sospechas no estaban infundadas, pues Carl August y su consejero privado, Goethe, sólo se habían afiliado para investigar a la Orden.
Como resultado se agudizaron las discrepancias entre Weishaupt y Knigge hasta el punto de que la orden amenazaba con disolverse. En febrero de 1784 se convocó en Weimar para eso un tribunal arbitral llamado “congreso”. Para sorpresa de Knigge el juicio del congreso en el que participaron entre otros Goethe, J. G. Herder y Herzog Ernst von Sachsen-Gotha es que debía construrise un nuevo Areópago. Este parecía ser un compromiso tolerable. Pero como era previsible que el fundador de la orden siguiera siendo influyente aún sin presidencia formal en el Areópago, lo que significaba una clara derrota para Knigge. Se acordó el silencio y el retorno de todos los papeles y el primero de julio abandonó Knigge la orden. En el tiempo siguiente se apartó de los “estragos de la moda” de querer arreglar el mundo mediante sociedades secretas. Por su parte Weishaupt le entregó la dirección de la orden a Johann Martin, conde de Stolberg-Roßla.
Durante las disputas internas las asociaciones secretas habían atraído sobre sí la atención de las autoridades bávaras. Eran el blanco de sospechas de asesinatos afines a la ilustración, que pretendían alterar el orden tradicional, infltrándose entre los funcionarios públicos para alcanzar un «Estado razonable».2 Consecuentemente el 22 de junio de 1784 el príncipe elector Karl Theodor prohibió todas las «comunidades, sociedades y fraternidades» fundadas sin su aprobación señorial.

Príncipe elector de Baviera y Renano palatia Carlos Teodoro (aquí en un retrato de 1763) prohibió la orden mediante varios edictos entre 1784 y 1785

El dos de marzo de 1785, bajo presión de Peter Frank, canciller barón de Kreitmayer, el barón barón rosacruciano de Törring y otros cortesanos, se promulgó un edicto adicional, que esta vez prohibía a los Iluminados y a los Francmasones llamándolos por su nombre y considerándolos altos traidores y enemigos de la religión. Mediante registros domiciliarios se confiscaron varios papeles de la orden que aportaron sucesivos indicios sobre la radicalidad de sus propósitos. Documentos encontrados en un mensajero difunto informaron sobre el nombre de un miembro. Ese mismo año el papa Pío VI aclaró en dos cartas al obispo de Freising (18 de julio y 12 de noviembre), que la adhesión a la orden era incompatible con la fe católica.
A consecuencia de las prohibiciones de 1784-1785 se produjeron las persecuciones de miembros. Se llegó a registros domiciliarios y confiscaciones, algunos consejeros y oficiales perdieron el puesto, algunos miembros fueron desterrados, pero nadie resultó encarcelado.3 El mismo Weishaupt cuyo papel fundador se desconocía al principio, resultó sospechoso, pero sólo huyó cuando tuvo que admitir la fe católica, primero a la ciudad imperial libre Ratisbona y en 1787 otra vez a Gotha, donde Herzog Ernst le proporcionó una consejería áulica sinecura.
En abril de 1785 el conde Stolberg-Roßla declaró la orden oficialmente suspendida –tras aboliciones temporales–. Bode aprovechó la coyuntura para conservar la asociación con vida.4 E intentó resucitarla con ayuda de la Iglesia minerval de Weimar y la Orden de los amigos invisibles, pero debió abandonar en 1790 debido al clima estrictamente antiiluminista de los años revolucionarios. Los investigadores están generalmente de acuerdo, en que la desarticulación de la orden de los Iluminados fue completa.
El 16 de agosto de 1787 se promulgó un tercer y más estricto edicto de prohibición so pena de muerte, del reclutamiento de miembros para Masones e Iluminados. Continúan también en los círculos autoritarios rumores de una supervivencia de los Iluminados.
Estas promulgaciones desataron una primera histeria antiiluminista, especialmente se sospechaba de las agitaciones de las asociaciones secretas ilustradas radicales. Una segunda ola, claramente más enérgica, sucedió durante la Revolución francesa, pues el miedo a los jacobinos se fundió con el anterior a los Iluminados. En este estado anímico el ministro de Estado bávaro Maximilian von Montgelas –quien a su vez había sido iluminado– hizo prohibir todas las organizaciones secretas al llegar al poder en 1799 y otra vez en 1804. Cómo de fuerte era la fascinación pública en los años en torno a la Revolución francesa por las misteriosas e inquietantes sociedades secretas e iniciáticas, se nota por diversas obras literarias de la época, desde Der Geisterseher de Schiller hasta Der Groß-Cophta de Goethes y las inquietantes sociedades de Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister, pasando por Jean Pauls Die unsichtbare Loge (1793).

 Placa conmemorativa: "En el edificio trasero Sala de los Iluminados 1782-1785, etc."

Hoy recuerda en Ingolstadt sólo una placa conmemorativa en el edificio en el que se encontraba la sala de reuniones de los Iluminados. El edificio se encuentra en el número 23 la calle Theresien, antes llamada Am Weinmarkt 298, en la zona urbana exclusiva para viandantes.5

OBJETIVOS
La orden de los Iluminados estaba comprometida con el modelo ilustrado. La meta era la mejora y el perfeccionamiento del mundo en el sentido de libertad, igualdad y fraternidad y la mejora y perfeccionamiento de sus miembros (de ahí también el viejo nombre Perfectibilistas). Weishaupt escribió en 1782 en un discurso:
Quien también generalmente quiere iniciarse en la libertad, la amplia iluminación en general: pero la Iluminación no consiste en el conocimiento de palabras, sino de cosas, no se trata de la comprensión de conocimientos abstractos, especulativos, teóricos, que inflan el espíritu, pero no mejoran el corazón.
Rede an die neu aufzunehmenden Illuminatos dirigentes.
Según Weishaupt el medio para alcanzar la libertad era principalmente la educación, pero no sólo la aportación externa de conocimientos, sino en primera línea la formación del corazón, la moralidad, que debería capacitar a los individuos para autodominarse, y por lo tanto serían superfluas otras formas de dominio como el despotismo de los príncipes absolutistas, pero también el despotismo espiritual ejercido por la Iglesia católica. Los modales de las viejas costumbres sería también condición y camino para una sociedad libre e igualitaria sin príncipes ni iglesia.
A diferencia de los militantes anarquistas decimonónicos, los Iluminados creían sin embargo, que su meta de una sociedad sin dominio podría alcanzarse pacíficamente. Como Weishaupt explicó en su discurso cit. sur, la historia misma estaría de su parte: recurriendo a pensadores como Joachim von Fiore presentó una historia filosófica entres periodos temporales: en la «Infancia de la humanidad» no había ni dominio ni propiedad ni ansias de poder. Eso habría tenido comienzo en la «Época juvenil», con el surgimiento de los primeros estados, pero que se desviaban más y más hacia el despotismo. Pero de ahí surgió la nostalgia del paraíso perdido de la ausencia de dominio: «el despotismo mismo debería ser el medio para facilitar el camino a la libertad» escribió Weishaupt en una redacción para la clase de misterio de su orden.6En el «tiempo de la madurez» género humano se superará el despotismo sin violencia a través de la provocación de la nostalgia de la libertad mediante la ilustración y mediante el autodominio que él impartía. Para difundir ahora esta ilustración y para devolver a los hombres a la «tierra prometida», debía de ser la tarea de las escuelas ocultas de sabiduría, a quienes Weishaupt les presuponía una línea tradicional ideal desde los protocristianos hasta los masones. Aunque bien es verdad que los francmasones se han vuelto hoy apolíticos, sí que los Iluminados les servirían como máscara. Finalmente un «Tiempo de decadencia» iniciará un nuevo ciclo.
En esta representación histórica se mezclan el milenarismo medieval y las utopías modernas, las profecías premodernas de un mundo redimido y prognósticos modernos de como se alcanzarían por propias obras. Weishaupt compatibilizó ambos mensajes contradictorios: por un lado, predicó el quietismo, que exoneraba a sus miembros de cualquier responsabilidad del progreso histórico; y por el otro, exigía un activismo subversivo que socavara activamente el sistema de gobierno imperante. Cuál de ambos aspectos primaría, lo dejó pendiente. Eso significa por una parte que era solo cuestión de esperar, pues el tiempo del despotismo absolutista finalizaría desde una lógica interna casi por sí mismo. Por otra, Weishaupt sostenía que los iluminados participarían solamente por su actividad, incluso mediante su mera presencia, en la abolición del despotismo.
La abolición del sistema absolutista no debería pues conseguirse mediante la vía revolucionaria, sino por los recursos personales políticos: querían conquistar más y más posiciones claves estatales absolutistas, para sucesivamente conducirlas a su propia violencia. En los últimos estadios utópicos, sobre si y cómo el estado sería realmente disuelto tras alcanzar el poder o si simplemente los iluminados los reemplazarían en una especie perfeccionada de despotismo ilustrado, es algo sobre lo que Weishapt no dio datos.

ORGANIZACIÓN
Los Iluminados fueron una de las muchas sociedades y asociaciones caracterizadas por la formación del fenómeno moderno de la opinión pública durante la ilustración, tal como Jürgen Habermas describió en 1962 en Historia y crítica de la opinión pública. Durante las castas sociales premodernas sucedía en la iglesia o en la corte y pervivía ahora: la posibilidad de traspasar las fronteras estamentales para reunirse en niveles sociales al menos a priori igualitarios, en las sociedades lectoras, o diversas asociaciones caritativas (como las sociedades de amigos del país), en los francmasones y los rosacrucianos o incluso en las sociedades secretas como los Iluminados.
A diferencia de otras sociedades, los Iluminados tenían un programa político explícito, mientras que entre los francmasones por ejemplo son indeseables las disputas religiosas, confesionales o políticas. También se reconocen los masones por su afiliación, y no son pues, a diferencia de los iluminados, estrictamente secretos. Aunque los Iluminados adoptaron aspectos masónicos como la logia y la jerarquía, también es cierto que ni pertenecían a la misma orden ni cooperaban en organizaciones francmasónicas nacionales, como la gran logia o el gran oriente.
Para infiltrarse mejor en ellos, Knigge dotó a la orden de una estructura apoyada en la masona con grados titulados muy imaginativamente, y cada uno de los cuales tenía su propio ritual iniciático y «secretos», que se les revelaba a los iniciados: un «criadero» que introduciría novatos en la esencia de la logia y la sociedad secreta, compuesta de los grados «novicio», «minerval» (deriv. de Minerva), e «iluminado menor». La «clase masona» tomada de la masonería contenía el grado «peón», «oficial», «maestro», «iluminado mayor» e iluminado regente». Coronaba la orden la clase mistérica, compuesta por en los grados «sacerdote», «Regent», «Magus» y «Rex» y cuyos reglamentos y ritos, debido al breve tiempo que supervivió, no llegaron a redactarse.
Asimismo, como mistificación de gran efecto publicitario, cada miembro de la orden recibe al iniciarse un nombre secreto (o de guerra), que nunca era cristiano, o como mínimo, de origen ortodoxo: Weishaupt se llamó así mismo con el significativo nombre de Espartaco, el cabecilla de las revueltas esclavas romanas; Knigge era Filón de Alejandría, un filósofo judío; Goethe recibió el nombre Abaris, por un mago escita. También la geografía recibía nombres secretos (Múnich, p. ej., se llamaba Atenas; el Tirol, Peloponeso; Fráncfort era Edessa; e Ingolstadt, Eleusis). Incluso hasta la fecha se indicaba según un calendario secreto de nombres mensuales persas y cuya numeración anual comenzaba en el 632.
Los nombres de la orden contribuían a la igualdad entre iluminados: ya que los dos primeros grados sólo se llamaban por los nombres de la orden, no podían saber unos de otros, quién era noble, quién burgués, quién profesor universitario, quién sólo camarero o estudiante. Aparte de esto, formaban parte de un rígido programa educativo, que la orden les imponía a sus miembros. Cada iluminado debía no sólo darle explicaciones a su tocayo espiritual, sino que también recibía de los superiores de la orden una cuota literaria mensual, en la que obras deísticas e ilustradas ocupaban un lugar principal y en grado creciente. Su evolución moral y espiritual debía además que hacerla constar en un diario llamado cuaderno Quibuslicet (del lat. “quibus licet”, ‘a quién le está permitido [leerlo'). En caso de que estuvieran mal hecho  o no contuvieran los avances previstos, respondía el mando de la orden con una carta de reproche.
Junto a la completa igualdad dentro de los grados, había una división jerárquica entre los distintos escalafones muy marcada. Esta dejaba mostrar ya en los juramentos, que cada iniciando debía prometer solemnemente.
«Eterno silencio firme lealtad fidelidad y obediencia a todos los superiores y estatutos de la orden».
Además de la estricta jerarquía había que añadir la estructura esotérica de la orden, lo que significa, que los novatos se les engañaban conscientemente sobre esta auténtica meta. En la “guardería” significaría que el nuevo todavía significaba, que no él era para nada el objetivo de la orden.
Para socavar los regímenes terrenales o espirituales, apropiarse del dominio mundial y etcétera. De haberse imaginado nuestra sociedad desde esos puntos de vista, o si han entrado con esas intenciones, se han engañado completamente.
Eso era pura mentira. Porque en los grados superiores de la orden se les revelaría el “mayor de todos los secretos”, que tantos desean con ansia, tan a menudo han buscado estérilmente, el arte, de regir a los hombres, de conducirlos a lo bueno […] y después guiarlo todo, con lo que los hombres hasta ahora sueñan y sólo a los más iluminados les parece posible.
Reinhart Koselleck Kritik und Krise.7

El arcano más profundo de los Iluminados era pues su propio sistema de dominio moral, ya practicado entre los numerarios, pero que debería también aplicarse fuera. Este fraude y tutelaje a los miembros de grados inferiores pronto provocó críticas incluso dentro de la orden. Le debían a la meta de Weishaupt, la perfección del individuo por sugerencia de la propia educación y la dirección oculta. La condición a estas mejoras del individuo le parecía que era el conocimiento de todos sus secretos. Esto parece haberlo adoptado de su peor enemigo: los jesuitas, cuya obediencia ciega y su atenta pero efectiva manipulación humana mediante la penitencia. Sobre todo la orden permanecía, como el investigador Agethen constató, unida a sus enemigos por un cruce dialéctico: para emancipar al individuo del dominio mental y espiritual eclesiástico, se aplicó el método jesuítico de examen de conciencia; para transportar al cortejo triunfal ilustrado y de la razón, se tenía un sistema extremo y un montaje místico que recordaba al las ensoñaciones irracionales rosacrucianos; y para finalmente liberar a la humanidad del despotismo principesco y real, se avasallaba a los miembros con un sistema de auténtico control y psicotécnicas totalitarias.

MIEMBROS
Los Iluminados tuvieron algo de éxito: a comienzos del año 1780 llegó la orden en setenta ciudades del reino a tener entre mil quinientos y dos mil miembros, de los cuales algo de un tercio eran masones. Los puntos clave eran Baviera y las ciudaditas turingias, Weimar y Gotha; fuera de Alemania sólo puede demostrarse su presencia en Suiza.
El socio histórico Eberhard Weis investigó exhaustivamente la estructura social de la orden y descubrió que cosa de un tercio de sus miembros eran nobles, por lo menos un doce por ciento, clérigos. Casi el setenta por ciento de los iluminados habían recibido formación académica, el número de trabajadores manuales rondaba un veinticinco por ciento, un número muy superior al de los comerciantes, que con un diez por ciento estaban claramente infrarrepresentados. Casi la mayoría de los iluminados, casi las tres cuartas, se componía de funcionarios y demás trabajadores públicos, que de cara a la meta de la organización de derribar el estado absolutista, no puede sorprender. El mismo Weishaupt presumía en 1787 con orgullo, que la orden había conseguido incorporar a más de un décimo del funcionariado bávaro. Especialmente significativo era este éxito de infiltración en los colegios censores bávaros, que hasta la intervención del príncipe elector en 1784, se componía casi exclusivamente de iluminados. Y acorde fueron las intervenciones de la autoridad: se prohibieron escritos de ex jesuitas y otros anti ilustrados o escritos clericales, incluso hasta libros de rezos, y en cambio se fomentó la literatura ilustrada.
Este éxito temporal no puede engañar de que la orden estaba compuesta en su mayor parte de académicos secundones, que acudían a ella, porque se esperaban posibilidades, una oportunidad, correlacionada con el concepto de infiltración de Weishaupt. Estas metas les resultaban desconocidas a los novatos. La meta real, a saber, la de formar a las elites políticas e intelectuales de la sociedad, la consiguieron poco. De las esperadas excepciones mencionadas (Goethe, Herder, Knigge), todos los representantes significativos de la baja ilustración alemana o se mantuvieron apartados (SchillerKantLessing, pero también Lavater) o se salieron decepcionados por la rígida estructura (Nicolai). De una amenaza real de los estados bávaros por «el ratón de biblioteca Weishaupt y sus camaradas, utopistas en el buen y en el sentido ridículo» no puede haber duda, pero sí que «el reto que les supuso a los viejos poderes fue, incluso de esta forma tan domada, aún demasiado grande.

OTROS MIEMBROS

 MITOS Y TEORÍAS CONSPIRATIVAS
LAS CARTAS DE PIKE A MAZZINI

 La cueva de los iluminados en Aigen (Salzburgo) (vid. Castillo Aigen), un ejemplo de la embellecida imagen de la Orden para el Sturm und Drang

Quienes apoyan las teorías conspirativas, citan como por ejemplo la presunta existencia una serie de cartas escritas entre los años 1870 y 1871, que se conservarían en los archivos de la biblioteca del Museo Británico entre un antiguo militar confederado llamado Albert Pike (De hecho el único representante de la Confederación, y a la vez miembro activo del Ku Klux Klan, honrado con una estatua en Washington D.C.) y el francmasón y carbonario Giuseppe Mazzini, un filósofo y político italiano que se esforzó por unificar los estados italianos y quien había sido seleccionado por los Illuminati para dirigir sus operaciones mundiales en 1834.
El Museo Británico desmiente la existencia de dichas cartas.

Según William Guy Carr, en una de las cartas fechada el 15 de agosto de 1871, Pike le hace saber a Mazzini el plan de los Illuminati para el futuro del mundo:

“Fomentaremos tres guerras que implicarán al mundo entero.
La primera de ellas permitiría derrocar el poder de los zares en Rusia y transformar ese país en la fortaleza del comunismo ateo necesaria como una oposición controlada y antítesis de la sociedad occidental. Las divergencias causadas por los "agenteur" (agentes) de los Illuminati entre los imperios británico y alemán serán utilizados para provocar esta guerra, a la vez que la lucha entre el pangermanismo y el paneslavismo. Un mundo agotado tras la guerra, no interferirá en el proceso de construcción de la "nueva Rusia" y el establecimiento del comunismo, que será utilizado para destruir los demás gobiernos y debilitar a las religiones.
La segunda guerra mundial se desataría aprovechando las diferencias entre la facción ultraconservadora y los sionistas políticos. Se apoyará a los regímenes europeos para que terminen en dictaduras que se opongan a las democracias (Nazismo, Fascismo, Comunismo y Socialismo) y provoquen una nueva convulsión mundial cuyo fruto más importante será el establecimiento de un Estado soberano de Israel en Palestina que venía siendo reclamado desde tiempos inmemoriales por las comunidades judías. Esta nueva guerra debe permitir consolidar una Internacional Comunista bastante fuerte para equipararse a la facción cristiana/occidental.
La tercera y definitiva guerra se desataría a partir de los enfrentamientos entre sionistas políticos y los dirigentes musulmanes. Este conflicto deberá orientarse de forma tal que el Islam y el sionismo político se destruyan mutuamente y además obligará a otras naciones, una vez más divididas sobre este asunto, a entrar en la lucha hasta el punto de agotarse física, mental, moral y económicamente... Liberaremos a los nihilistas y a los ateos, y provocaremos un formidable cataclismo social que en todo su horror mostrará claramente a las naciones el efecto del absoluto ateísmo, origen del comportamiento salvaje y de la más sangrienta confusión. Entonces en todas partes, los ciudadanos, obligados a defenderse contra la minoría mundial de revolucionarios, exterminará a esos destructores de la civilización, y la multitud, desilusionada con el Cristianismo, cuyos espíritus deístas estarán a partir de ese momento sin rumbo y ansiosos por un ideal pero sin saber dónde hacer su adoración, recibirán la verdadera LUZ a través de la manifestación universal de la doctrina pura de "Lucifer", sacada a la vista pública finalmente. Esta manifestación resultará del movimiento reaccionario general que seguirá a la destrucción del Cristianismo y ateísmo, ambos conquistados y exterminados al mismo tiempo. Citado según William Guy Carr, en Peones en el juego, 1955.”

REVOLUCIÓN FRANCESA
No por último se les ha hecho responsable de la Revolución francesa. Esta grave sospecha fue formulada por primera vez en 1791 por el párroco francés Jacques François Lefranc en su libro Le voile levé pour les curieux ou les secrets de la Révolution révéles à l'aide de la franc-Maçonnerie (El velo destapado para los curiosos o los secretos revolucionarios de la ayuda francmasona). Su posterior difusión se la debe sin embargo a otros dos autores, que poco después compusieron extensas obras sobre los orígenes revolucionarios franceses: el ex jesuita francés Augustin Barruel y el erudito escocés John Robinson. Ambos intentaron, con mutua independencia, demostrar que no desataron la revolución ni la permanente presión del tercer estado, ni la difusión de los ideales ilustrados, ni la mala cosecha del año previo ni tampoco la mala gestión de la crisis por el rey Luis XVI, sino que fueron los Iluminados. Para esto aportan principalmente tres pruebas:
Casi todos los cabecillas revolucionarios importantes eran masones. La equiparación incondicional de ambas sociedades es, como ya se advirtió previamente, falso.
Existían efectivamente logias masonas en la Francia postrevolucionaria autonominadas –de forma parecida a la orden de Weishaupt–, "Les Illuminés". Que estos grupos eran muy pequeños y tuvieron poca influencia, estorbaba tan poco como el hecho de que los iluminados franceses siguieran una línea más bien mística-martinista y tenían poco que ver con los ilustrados radicales como Knigge y Weishaupt.
Era sabido, que Johann Christoph Bode viajó a París en 1787. En motivo de su desplazamiento, que sólo duró entre el 24 de junio hasta el 17 de agosto, no tenía nada que ver con el estallido revolucionario, sino que le habían invitado a una convención masona, pero que a su llegada ya había terminado.
A la tesis de que los Iluminados se encuentran tras la revolución francesa, le faltan todas las bases. Sin embargo tuvieron Barruels y Robinsons mucho éxito. En el ámbito germano extendió principalmente estas teorías el fugaz diario conservador Eudämonia (1795-1798).8 Hasta hoy no han perdido estos escenarios conspirativos su fascinación sobre muchos publicistas y agrupaciones radicales de extrema derecha.9 Notables aquí son por ejemplo Nesta Webster, una fascista británica veintecentista, famosa teorética conspiradora, el estadounidense John Birch o el predicador cristiano estadounidense Pat Robertson. También la obsesión, con las teorías conspirativas antisemitas como Des Griffin y Jan Udo Holey siempre imaginando nuevos rastros de la orden, muestra la estrecha conexión entre el radicalismo de derechas y la paranoia anti-iluminista.
Estas tenaces teorías conspirativas fueron entre otras cosas alimento para algunos grupos ocultistas o teosóficos que intentaron estilizarse como supuestos Iluminados, desaparecidos hacía siglos: el historiógrafo Leopold Engel fundó en 1896 por ejemplo la Unión mundial de los Iluminados («Weltbund der Illuminaten»), que actuaba a imitación de la orden de Weishaupt. Ya en 1929 se había eliminado esta asociación del registro berlinés. También la Ordo templi orientis surgida en 1912 o los Iluminados de Thanateros, fundados en 1978, intentaron situarse en la línea tradicional de los iluminados bávaros, pero sí que no tenían nada que ver con el radicalismo ilustrado-racionalista de la orden de Weishaupt, Bodes y Knigges.

OTRAS TEORÍAS
Hasta hoy circulan muchas teorías conspirativas, según las cuales los Iluminados sobrevivieron a su prohibición y son responsables de numerosos fenómenos, considerados desagradables por los difusores de tales mitos.
Disfrutan de una especial popularidad las teorías conspirativas según las cuales habría influido el surgimiento de los Estados Unidos. Pero se las considera insostenibles en base a la sucesión de acontecimientos de las guerras emancipatorias norteamericanas comenzadas el año 1775, es decir, previas a la formación de la orden.

REFERENCIAS LITERARIAS
A los Iluminados se les representa con asiduidad en las novelas populares, por ejemplo en la trilogía "Illuminatus" de Robert Shea y Robert Anton Wilson, en "El péndulo de Foucault" de Umberto Eco o en "Illuminati" de Dan Brown. Aquí se les representa como bribones tenebroso, tejedor de complots turbios o conspiradores demoníacos, pues los citados autores no se inspiran en hechos demostrados de historias sobre la orden moderadas por los hechos, sino preferiblemente de las teorías conspiratorias, que sobre ellos circulan. No obstante se mantienen hoy a menudo estos detalles ficticios sobre los Iluminados como erróneamente ciertos. Pues jamás fue su meta provocar el fin del mundo (como por ejemplo en la redacción de Robert Anton Wilson «Inmanentizar el Eschaton»), así tampoco fueron [Galileo Galilei] (1564-1624) ni Gian Lorenzo Bernini (1598-1680) miembros de la orden, como Brown indica, ni tampoco se encontraban en una tradición milenaria desde los druidas celtas pasando por la secta de los ašīšiyyīn y los templarios con el objetivo de encontrar el “umblicus telúricus”, el ombligo del mundo.

Sello de los Estados Unidos impreso sobre un billete de dólar

Especialmente popular es la suposición extendida en las novelas, de que los Iluminados poseyeron determinados símbolos, con la cual se hacía reconocible existencia para los iniciados. A esta simbología presuntamente iluminada pertenecen entre otros

El ojo panóptico en la cúspide de la pirámide (véase también: sello de los Estados Unidos).
El número 23.
Ninguno de estos símbolos puede asociarse históricamente con los Iluminados. Parece también poco plausible que una conspiración de ámbito internacional, como suele atribuírseles, deje sus símbolos por todas partes. Los Iluminados utilizaban sólo un símbolo para la “escuela de secreta sabiduría”, a saber, el mochuelo de Minerva.

REFERENCIAS FILMOGRÁFICAS
Los Iluminados son referidos a menudo en películas, libros, videojuegos y canciones. El alto grado de reconocimiento de su nombre debido a las teorías conspirativas, en las cuales siempre son un muy oculto y poderoso grupo, los predestinan continuamente para el papel de amenaza misteriosa.
Los ejemplos más populares son:
Juegos de naipes: Illuminati
Juegos de rol: GURPS Illuminati
Videojuegos: Deus ExDeus Ex: Invisible War, Área 51 y Resident Evil 4
NOTAS
1.        Karl R. H. Frick: Die Erleuchteten. Gnostisch-theosophische und alchemistisch-rosenkreuzerische Geheimgesellschaften. Marix-Verlag, Wiesbaden 2005, ISBN 3-86539-006-4, S. 455.
2.        Wehler, Hans-Ulrich: Deutsche Verfassungsgeschichte; Bd.1, 2.Auflage, München 1989, S. 324.
3.        Kraus, Andreas: Geschichte Bayerns. Von den Anfängen bis zur Gegenwart; 3. Auflage, München 2004, S. 350.
4.        Johann Joachim Christoph Bode: Journal von einer Reise von Weimar nach Frankreich im Jahr 1787.Herausgegeben von Hermann Schüttler. Ars Una, München 1994, ISBN 3-89391-351-3
5.        Leopold EngelGeschichte des Illuminatenordens. Ein Beitrag zur Geschichte Bayerns. Vorgeschichte, Gründung (1776), Beziehung zur Freimaurerei, Verfolgung durch die Jesuiten, Fortentwicklung bis zur Jetztzeit. Bermühler, Berlin 1906; Reprint: Faksimile-Verlag, Bremen 1985
6.        "„Der Despotismus soll selbst das Mittel seyn, um […] den Weg zur Freyheit zu erleichteren"
7.        Reinhart Koselleck: Kritik und Krise. Eine Studie zur Pathogenese der bürgerlichen Welt. Suhrkamp, Frankfurt 1973, ISBN 3-518-07636-1.
8.        Klaus EpsteinThe Genesis of German Conservatism. Princeton University Press, Princeton, NJ 1966, Kapitel 10.
9.        Daniel Pipes: Verschwörung. Faszination und Macht des Geheimen. Gerling Akademie Verlag, München 1998, S. 247ff.